Silent Crisis – Zulfikar Ali Bhutto (Faluda Islam)

Navigating a series of complex and sometimes seemingly contradictory identities, Zulfikar recontextualizes cultural referents from his Pakistani and Lebanese heritage, his islamic religion, and queer culture. Through an exploration of the performativity of his identities in Karachi (Pakistan) and San Francisco (USA), where he currently resides, Bhutto’s work offers an alternative reading of the narratives that have defined the socio-cultural groups he belongs to, offering a perspective that oscillates between the violent and the sexual, colonialism and identity, the erotic and the forbidden.

The (anti)discursive space that Zulfikar’s performance creates, becomes all the more relevant in the current global context, where hate discourses towards marginalized communities such as the islamic and LGBTQ ones, becomes more tangible and violent. His performance in Colombia is also highly relevant, as the so-called “gender ideology” has launched a conservative rhetoric based on the negation of sexual and gender diversity. The performances by Kika Burns, Hellvira, and Mis Amigas Drag, enhance this same critical space, challenging paradigms of identity that normalize oppression, segregation, and violence.

Navegando una serie de identidades complejas y a veces entendidas como contradictorias, Zulfikar recontextualiza varios referentes culturales de su natal Pakistán, de su religión musulmana y de la cultura queer. A través de una exploración de la performatividad de su identidad en Karachi (Pakistán) y en San Francisco (EEUU), donde reside actualmente, su trabajo ofrece una lectura alterna de las historias que han definido a estos distintos grupos, ofreciendo una mirada que oscila entre lo violento y lo sexual, el colonialismo y la identidad, lo erótico y lo prohibido.

El espacio (anti)discursivo que provee el trabajo de Zulfikar, cobra aún más relevancia en el contexto global actual, donde el discurso de odio hacia las comunidades marginadas como la musulmana y la LGBTQ, se vuelve cada vez más tangible y violento. Su performance en Colombia también cobra aún más sentido, cuando la mal llamada “ideología de género” ha desatado una avalancha reaccionaria a partir de la negación de la diversidad sexual y de género. Los performances de Kika Burns y de Hellvira, y el show de Mis Amigas Drag, se encuentran directamente relacionados con este mismo espacio crítico, retando las construcciones de identidad que normalizan políticas de opresión, segregación y violencia.